Prehistoria y antigüedad

La Almoloya de Pliego

Vista aérea de La Almoloya.

El poblado argárico de La Almoloya se sitúa en la cumbre amesetada de un cerro calizo, en las estribaciones nororientales de Sierra Espuña. El asentamiento de La Almoloya constituyó un centro urbano de la Edad del Bronce y se mantuvo activo gran parte del segundo milenio antes de Cristo. Su cronología queda comprendida entre el 1800 y 1400 a . C. La plataforma superior estaba ocupada por viviendas y todo el perímetro se protegía con una muralla de piedras.

En el interior de las viviendas del poblado de La Almoloya pudieron hallarse gran cantidad de materiales líticos y herramientas: cuchillos de silex, hachas de piedra, molinos de mano, vasijas de cerámica, punzones de hueso, un puñal de cobre y algo de tejido de lino. Dentro de algunas viviendas se documentaron huellas de hogares y se descubrieron varios enterramientos de inhumación, tanto en cista como en urna.

Otro yacimiento del Bronce es el del Sangrador de Las Anguilas. En él se hallaron tres enterramientos con los cuerpos en posición fetal y ajuares funerarios compuestos de hachas pulimentadas.

La proximidad de calzadas romanas y centros agrícolas importantes, como Villaricos en Mula, permitió el desarrollo de pequeñas explotaciones en la zona. El yacimiento de época romana más importante hallado en Pliego es el de «Los Cabecicos». En él se encontraron fragmentos cerámicos de ánforas, ímbrices y tégulas, conservados en el Museo Arqueológico Provincial de Murcia.

El paso de Roma